domingo, 18 de abril de 2010

PEONES DE WASHINGTON



A unos cuantos kilómetros del movimiento Evita o de La Cámpora, Cristina Kirchner volvió de los Estados Unidos con la foto que buscaba –con Obama. A cambio, el gobierno norteamericano obtuvo el apoyo a su monopolio nuclear y al de los Estados que giran en su órbita –en primer lugar, el Estado sionista– así como a los planes de ataque nuclear contra Irán. Los diarios destacan que la diplomacia kirchnerista actuó como “peón de Washington” (sic, Ambito Financiero, 14/4)). Los yanquis lograron colocar al pulpo Westinghouse en carrera para la construcción de la central Atucha III. Mientras tanto, De Vido firmaba un convenio especial que somete todos los desarrollos locales en materia nuclear a las auditorías del Estado norteamericano.
Los Kirchner ya han obtenido de los ‘mercados’ un respaldo explícito a su nuevo canje de deuda, pero, para el prometido “retorno a los mercados”, los yanquis le advirtieron que tendrán que empezar a pagar la deuda con el Club de París y aceptar las auditorías del FMI.
La deuda
La visa precaria del Departamento de Estado es funcional a la “bicicleta financiera” (ingreso de capitales) que promueve el nuevo canje de deuda. El decreto que autoriza el pago de la deuda externa con reservas es un negociado para la usura financiera, pues representa una nueva garantía para los especuladores internacionales, que en todo el mundo están operando contra las deudas de los Estados, cuya mayoría se encuentra en bancarrota. La deuda externa supera ya los 300 mil millones de dólares. Al monto reconocido por el Ministerio de Economía –146 mil millones hay que agregar los 20 mil millones que quedarán del canje, la deuda con el Club de París –8 mil millones– y la deuda no registrada por 27 mil millones. La suma resultante, más de 190 mil millones de dólares, se engrosa a su vez con los 50 mil millones de dólares que el Ministerio de Economía calcula como el valor actual de los intereses que deberán pagarse sobre la deuda que ha quedado reestructurada, lo que nos lleva a 240 mil millones. Esta cuenta se cierra con la deuda privada, de 60 mil millones. En definitiva, la deuda ‘nacional y popular’ se encuentra en un rango de entre el 80 y el 100 por ciento del PBI –o sea en el nivel de Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, Gran Bretaña y Estados Unidos, el círculo de la muerte.
A diferencia de los ‘colegas’, sin embargo, la inflación ‘nacional y popular’ es del 30-40 por ciento anual, lo cual significa un completo derrumbe en la capacidad de financiamiento de la economía nacional. Por eso los K esquilman, además, a la Anses, al Banco Central y a la Afip. Los K siguen reacomodando precios; por ejemplo, hay más aumentos en naftas, pero han debido recular con las tarifas de gas y luz durante el período invernal.
Reconstruyendo a la burguesía K
Las dilaciones en el Congreso para derogar el DNU de las reservas han sido funcionales al armado de esta nueva bicicleta financiera. Ambito cuenta (12/4) que Agustín Rossi pidió una semana de tregua en Diputados para que la derogación se concretara después del canje y que contó con el apoyo de varios opositores. La derogación se produjo de todos modos antes del canje, aunque todavía falta el rechazo del Senado, donde el gobierno ya tiene preparado un proyecto de ley de repuesto. Pero como, según algunos, derogación no significa nulidad, el decreto seguiría vigente en todo aquello que es un hecho consumado. Por otra parte, el Senado terminó avalando el nombramiento de Marcó del Pont, la ejecutora del manoteo a las reservas. De todos modos, un rechazo (difícil) del DNU por ambas cámaras no alcanzaría para torpedear el canje que toda la burguesía defiende, pero aceleraría el ingreso del FMI –que acaba de aumentar el fondo de socorro para crisis de 50 a 550 mil millones de dólares.
En este marco, los K parecen haber avanzado algunas casillas con el anuncio de la venta de la participación de Telecom Italia en Telecom Argentina, que sería comprada por un capitalista K –lo cual aceleraría el ingreso de las telefónicas en los medios. Esta operación deja traslucir un acuerdo entre K y Telefónica de España –que es la dueña de Telecom Italia– y, por lo tanto, con el español Zapatero. Lo que podría venir después es, entonces, una venta adicional de la participación de Repsol e YPF. Los pulpos españoles sacarán de todo esto una enorme tajada en dinero y en concesiones en otros frentes. Así lo demuestran las nuevas concesiones petroleras en el Atlántico y los acuerdos de gas con Repsol en Bolivia.
Con este refuerzo, los K pretenden lanzar la estocada final contra Clarín, como lo demuestran los nuevos embates por la apropiación de hijos de desaparecidos por parte de la señora Noble (que los K nunca menearon durante el tiempo en que fueron aliados del ‘monopolio’) y la ofensiva contra Papel Prensa, usurpada por Clarín y La Nación bajo la dictadura. Esta sería la ‘madre de todas las batallas’, pero los K no tienen en cuenta que los mismos políticos y funcionarios que le acercaron a la Presidenta la foto con Obama son aliados políticos de los ‘multimedios’. Antes que morir con las botas puestas, los K preferirán cambiar de frente, como lo han hecho siempre. Mauricio Macri, mientras tanto, ha sido colocado a las puertas de otro juicio político, en este caso por su gobierno de espías en la Capital. La desagregación de los principales bloques que disputarían el poder en 2011 se expresa, por otra parte, en la tendencia de gobernadores de toda laya –de Salta a Chubut, pasando por Entre Ríos– a adelantar las próximas elecciones provinciales y despegarse así de alternativas nacionales cada vez más inciertas.
Nada expresa mejor, sin embargo, la erosión de oficialistas y opositores que el relanzamiento de Eduardo Duhalde, el mayor de los difuntos políticos de la era del Argentinazo. En un extenso reportaje concedido a un programa de TN, Duhalde se ufanó de portar una imagen negativa de “sólo” el 50%, frente al 70% que ostentaría Néstor Kirchner. Aspira a derrotar a los Kirchner en una “interna abierta y obligatoria” del PJ, o sea a capitalizar la disgregación del pejotismo kirchnerista.
Política obrera
Las manifestaciones de los trabajadores de los sindicatos que se encuentran en paritarias son una demostración clarísima de la disposición de un amplio sector de las masas a apoyar e incluso desarrollar una alternativa anticapitalista de oposición a los partidos patronales y a su Estado. Para avanzar por este camino, es necesario dar una batalla política en todos los terrenos, que transforme esta tendencia en una militancia activa. El espectáculo de un Estado cuyas instituciones no funcionan –salvo para las ganancias para los capitalistas y para atacar cualquier expresión independiente de los trabajadores– crea un estado de sublevación popular que debe ser dirigido hacia la perspectiva de un gobierno de trabajadores.
Marcelo Ramal

martes, 13 de abril de 2010

FUBA: Deuda externa NO, presupuesto SI

El lunes 5 de abril asumió la conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires, además de las nuevas secretarías, en el marco de la primera reunión de Junta Ejecutiva de la Fuba, luego del Congreso Ordinario realizado el pasado 27 de marzo en la Facultad de Psicología.La Junta Ejecutiva aprobó, además, una declaración política.
El país se encuentra atravesado por una nueva crisis de deuda externa. En el año del bicentenario, estalla por enésima vez uno de los mecanismos de sometimiento nacional por excelencia, inaugurado con la presidencia de Rivadavia. Fue la dictadura militar de Videla y compañía la que potenció el último ciclo de endeudamiento, el cual creció exponencialmente a través de los sucesivos refinanciamientos contraídos por todos los gobiernos hasta la fecha, sin excepción. La deuda externa, de hecho, forma parte de todo un dispositivo de opresión por parte del imperialismo, que incluye aspectos políticos, diplomáticos y hasta militares.
La reciente crisis desatada en torno al uso de las reservas encontró al gobierno y a su oposición reaccionaria coincidiendo en el punto fundamental de pagar incuestionablemente la deuda externa. Se pelean por cómo pagar una deuda que no sólo es ilegítima en su origen y mecanismos, sino que incluso nuestro país ha pagado ya varias veces.
La educación pública no se encuentra ajena a este problema. El pago de la deuda se corresponde con una política de sometimiento de la educación a las necesidades del mercado, impulsada por las empresas privadas y hasta por el Banco Mundial. La Ley de Educación Superior, la acreditación de las carreras a un organismo externo integrado por privados (Coneau), el trabajo gratuito de estudiantes en empresas y un presupuesto de miseria, entre otras cosas, son la expresión más descarnada de esta política.
La vinculación de la crisis educativa con la deuda no es caprichosa, ni tampoco nueva: históricamente, el movimiento de lucha en defensa de la educación pública plasmó el problema en la consigna "Triplicación del presupuesto educativo en base al no pago de la deuda externa". Ratificamos la absoluta vigencia de esta bandera, mucho más en el marco de esta crisis, frente a la cual el gobierno K y su oposición reaccionaria coinciden en congraciarse con los acreedores internacionales –grandes bancos, fondos buitres– a como dé lugar. De hecho, el pago de la deuda externa se presenta como un saqueo incompatible con la posibilidad de desenvolver en toda su potencia los recursos humanos, técnicos, científicos y sociales del país.
Frente a esto, la Fuba se plantea una fuerte campaña contra el pago de la deuda externa, impulsando las más diversas acciones de lucha y debate. En este sentido, le formularemos a la Conadu Histórica la propuesta de llevar a cabo una acción nacional en común, antes del fin de abril, para marchar contra el pago de la deuda y la privatización, y por el presupuesto y el salario.
¡No al pago de la deuda externa, sí a la educación pública y gratuita!

viernes, 9 de abril de 2010

PONGAMOS DE PIE EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL

El lunes 5 quedó manifestado que la única manera de dar solución a la crisis que enfrenta la educación es la organización, la lucha y la participación activa.

Ese día se movilizaron al consejo escolar los docentes y padres de las EPB 5 y 13 para reclamar una educación digna para sus alumnos e hijos y dignas condiciones de trabajo para los maestros.

Es que mientras se están pagando sumas multimillonarias a organismos financieros internacionales con la plata del banco central de la nación (deuda externa), la educación se derrumba: las escuelas se caen a pedazos, no alcanzan los bancos para la totalidad de los alumnos, se requieren hacer volar laboratorios y bibliotecas para poner mas aulas; para garantizar los 180 días de clases demagógicamente anunciados por el gobierno se corre el riesgo de enseñar con las escuelas en obra, sin patio, sin baños; los maestros ganan una miseria, ni hablar de los auxiliares; el nivel de enseñanza es cada vez mas bajo y demás circunstancias a las que lamentablemente estamos acostumbrados.

Para frenar con la destrucción del sistema educativo es fundamental tomar conciencia. Defendamos codo a codo con padres y docentes la educación pública. Organicémonos en centros de estudiantes y agrupaciones estudiantiles independientes de los que quieren seguir destruyendo nuestros derechos, para desde allí no solo pelear por nuestra educación sino también tomar partido en todas las cuestiones que afectan a la juventud y a la sociedad en su conjunto.


Pablo Sendra